La pasión no se vende: se siente. La adrenalina fluye, el corazón se acelera. ¿Por qué andamos alegres cuando nuestro equipo gana o con caras de pocos amigos cuando pierde? Porque somos apasionados. Así somos en LA PRENSA. Por eso estamos aquí, transmitiéndole pasión, mostrándole otra cultura a través de un rostro lindo. El del deporte y, lo que es mejor, con el equipo que más amamos: nuestra Selección Nacional.

Así venimos a parar a Qinhuandao, una ciudad que sólo con observarla nos dice por qué China se aproxima en poco tiempo a convertirse en la máxima potencia del Orbe. La gente es disciplinada, trabajadora, educada y amigable.

Nos hemos encontrado con pequeños obstáculos, desde luego superables; el desvelo nos agobia, el cansancio pone a prueba nuestro espíritu. Pero empatamos con nuestra actitud y ganamos por agradar a nuestros miles de lectores. A ellos no les podemos fallar, las excusas no valen. (más…)